Rosalind Elsie Franklin (1920-1958) fue una investigadora autora de importantes contribuciones a la ciencia. Se graduó de la universidad de Cambridge en 1941, no sin antes salvar la oposición paterna, y en 1945 se doctoró, en la misma universidad, en Química Física. Después de Cambridge, estuvo tres años en París donde aprendió la técnica de difracción de rayos X, que permite deducir la estructura de las moléculas. En 1951 volvió a Cambridge, como investigadora asociada en el laboratorio de Juan Randall.

Ya en Cambridge, empezó a trabajar con el ácido desoxirribonucleico (ADN) utilizando las técnicas de difracción de rayos X que había aprendido en París. Un compañero de trabajo, Maurice Wilkins, mostró, sin su permiso, las imágenes que ella había obtenido a James Watson y Francis Crick. Estas imágenes fueron la pieza fundamental que les faltaba a estos investigadores para su hipótesis de la estructura del ADN, que publicaron en un artículo en 1953.

Franklin murió prematuramente, de cancer de ovario, en 1958 en Londres. Con toda probabilidad, esta enfermedad fue causada por las repetidas exposiciones a la radiación durante sus investigaciones.

Watson, Crick y Wilkins recibieron el premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1962, cuando Rosalind Franklin ya había fallecido. Su figura cayó en el olvido, y sólo en los últimos años se le ha reconocido a esta investigadora el papel fundamental que ocupó en la dilucidación de la estructura del ADN, fundamental para el gran avance que en los años posteriores se produjo en el campo de la Biología Molecular, y que continúa actualmente.